El pulido es el tratamiento por excelencia del acero inoxidable. Este procedimiento implica el uso de materiales abrasivos que cortan la superficie del metal en determinado grado, y permite distintos tipos de acabado. El pulido realizado mecánicamente proporciona mucho lustre, poca rugosidad y un acabado sedoso.

Nuestras instalaciones disponen tanto de maquinaria fija, como portátil, y nos permite ofrecer los siguientes tipos de pulido:

PULIDO BRILLANTE: este tipo de acabado se realiza mediante sisales que permiten conseguir una superficie tan lisa y brillante que refleja una imagen perfectamente clara. Es idóneo para aquellas industrias que, como la alimentaría, la farmacéutica i la textil, requieren acabados no porosos e higiénicos.

PULIDO SATINADO: esta superficie se consigue con cintas o cepillos de fibra que proporcionan una imagen no reflectante.

PULIDO VIBRADO: este tipo de pulido se realiza con lijas de distintos granos con las que se consigue una superficie completamente mate.

Los distintos tipos de pulido pueden combinarse entre si en la misma pieza.